Luces de Bohemia por Teatro del Temple

No puedo comparar, porque la primera y última vez (hasta anoche) que había tenido la oportunidad de asistir a la representación de Luces de Bohemia fue hace más de 15 años, en invierno, en un Teatro Jofre prácticamente vacío y sin calefacción. Así que sólo recuerdo el frío que hacía, que mi amiga Almudena y yo llegamos a casa más muertas que vivas,  y que nuestras familias no encontraban la manera de hacernos entrar en calor. Con el texto de Valle-Inclán recién revisitado ahora lo sucedido me parece un guiño a la escena en que Latino intenta reanimar a un aterido Max Estrella que, tras empeñar su capa, decide morir frente al portal de su casa.

Se suele justificar la escasez de montajes de Luces de Bohemia alegando que supone un gran esfuerzo y desembolso debido a que en el texto aparecen más de 50 personajes y que se desarrolla en múltiples escenarios. La compañía aragonesa Teatro del Temple ha desbaratado estos argumentos con un montaje impecable en el que 8 actores y actrices se meten en la piel de los más de 50 individuos con texto que aparecen en la obra de Valle y con una escenografía a base de 4 paneles, 3 mesas y unas cuantas sillas que van variando su disposición a lo largo de las 2 horas que dura la función. Una iluminación acertada, una música bien escogida, un vestuario con un toque actual y la dirección de Carlos Martín hacen el resto. Me quedo con dos momentos: el diálogo de Max Estrella con un anarquista catalán con el que comparte celda, y la conversación del marqués de Bradomín con los sepultureros durante su visita al cementerio.

Sobrecoge pensar que algunas de los momentos que vive el protagonista del texto en su periplo por la noche madrileña, ambientado en los años 10 del siglo pasado, se estén repitiendo cien años después.

Esta noche el Teatro Rosalía de A Coruña acoge una nueva función a las 20,30 y el lunes 18 Teatro del Temple estará en Ourense.

Anuncios

2 comentarios sobre “Luces de Bohemia por Teatro del Temple

  1. No sé qué me sorprende más: que no nos conozcamos de nada, que estemos viendo exactamente las mismas funciones (y faltando a las mismas funciones, porque parece que ni tú ni yo estuvimos en el Hamlet de Cunqueiro de Sarabela…) o que nuestras opiniones, aún sin cruzar palabra, tiendan a coincidir (yo también destaqué la escena de Max con el preso catalán). Como ejercicio, la verdad es que leer tu blog me está resultando francamente fascinante.
    Mañana repetimos ¿no? 🙂

    1. ¡Qué bueno! Tienes razón, me perdí el Hamlet de Sarabela con las ganas que tenía de verlo… En fin. a mí también me resulta un ejercicio la mar de interesante seguirte. Yo mañana no estaré pero leeré tu crítica… 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s